FOTOGRAFIAS, COMENTARIOS Y LUGARES DE PESCA

SIEMPRE EN CAPTURA Y SUELTA

martes, 15 de marzo de 2011

CHILE Parte tercera: Río Mañihuales, Río Toqui y Lago los Juncos

RIO MAÑIHUALES Y RIO TOQUI

Madrugamos para intentar pescar salmón en un impresionante pozo del río Mañihuales.
Mientras mis compañeros pescaron con cañas de lance y grandes cucharillas, yo lo intenté con línea hundida y estrímer. El lugar era bastante incómodo para realizar bueno lances, con grandes piedras y grandes árboles a la espalda y realizar buenos rodados con este equipo en un pozo de unos 8 metros de profundidad y con corriente resultaba agotador.
Después de un par de horas sin una sola picada, aunque vimos como "se bañaban" en varias ocasiones unos bichos impresionantes que me hicieron dudar seriamente si mi equipo era el indicado, decidimos probar suerte en otro río con buena entrada de salmón, el río Toqui.
Una vez en España uno de mis compañeros me pasó una foto de una captura en ese mismo pozo un mes antes de nuestra visita, que realmente me convenció de que mi equipo era una mierdilla en caso de haber trabado semejante monstruo. La foto la tenéis puesta más abajo.

El Toqui en su parte más alta es un precioso río de montaña que discurre entre grandes bolos de piedra caliza. Allí no encontramos con un ribereño, Sergio, que pasa el año cuidando y vigilando una especie de "mini central" eléctrica y nos acompañó río arriba hasta casi el nacimiento del Toqui saltando de roca en roca como una cabra montesa. Pequeños pozos con grandes salmones que no fuimos capaces de engañar.
De vuelta al lugar de acceso nos encontramos con un chaval que no tendría más de 12 años que en traje de baño y con un garfio casero se dedicaba a "robar" salmones para después venderlos y sacarse un pequeño sueldo. El guía trató de aleccionarle sobre el daño que estaba haciendo al río matando unos salmones que ya habían recorrido kilómetros de obstáculos para desovar, pero aunque escuchó amablemente, su única preocupación era que no le denunciase a los carabineros.
Visto que no había manera de pescar salmón, nos dimos un baño en esas preciosas aguas transparentes y frias, antes de comer y volver a la pesca de la trucha más abajo de donde estábamos.


Camino río Mañihuales

Villa Mañihuales.


Pozo salmonero del Mañihuales



Salmón capturado en el mismo pozo un mes antes.

Camino hacia el río Toqui


"Nacimiento"del río Toqui

Pequeños pozos salmoneros


Este es el "pequeño furtivo"

Secando la ropa después de un pinchazo en el vader

Nada que no solucione un buen parche

Sergio, ribereño del Toqui.



Zona del Toqui, pesca de trucha.







LAGO LOS JUNCOS

Nuestra única jornada en lago fué en el Lago los Juncos. Para llegar realizamos un viaje de casi tres horas de duración por un ripio que, a tramos, se hacía penoso de transitar debido a lo que allí llaman "la calamina". Se trata de los baches en forma de ondulaciones  que se forman en el camino debido al tránsito de los vehículos, sobre todo en temporada invernal, que hace que el todoterreno "tiemble" de tal manera que parece que se va a caer en pedazos.
Llegamos un poco tarde para la pesca y nada más poner  "el pato" en el agua, salió un viento que hizo que acabara hasta el gorro de aletear sin llegar a poder gobernar nunca esta embarcación.
Con eso decidimos preparar la comida y esperar a que cayera un poco la tarde.
Después de una pequeña siesta a la sombra de un buen ñire, monté en la barca con Mauricio, el guía, mientras mis compañeros pescaron de orilla a cucharilla. No era mi día, tuve cinco grandes truchas clavadas que no fui capaz de llevar a la mano. Mientras, oía los gritos que venían de la orilla celebrando las capturas de mis compañeros. Al final me resarcí.


Camino hacia el lago. Polvo y "calamina".

Entrada a la finca particular para poder acceder al lago.



Una visitante de orilla

Eduardo, genio y figura.












domingo, 6 de marzo de 2011

CHILE Segunda parte.

RIO EMPERADOR GUILLERMO

Día 07 de febrero. Es el segundo día de pesca y vamos hasta la parte baja el río Emperador Guillermo, allí donde se junta con el río Mañihuales, a unos 90 km. de Coyhaique. Se trata de un río medio, tipo río Porma, donde podremos encontrar las dos especies de trucha, aunque prevalece la arco iris.
Desde Coyhaique hay que llegar a Villa Mañihuales, pequeña aldea con hostal y supermercado por donde pasa el río del mismo nombre, y a unos 10 km. río arriba hay una cuneta bastante amplia donde poder aparcar el coche y acceder justo a la desembocadura del Emperador G. al Mañihuales.
Madrugamos para aprovechar bien el día y después del magnífico desayuno al que nos acostumbra Rosana a base de café y mate, huevos y tostadas, zumo y fruta, nos cambiamos directamente en el lodge para así empezar a pescar nada más llegar.



Por el camino hasta Villa Mañiguales el paisaje, precioso, tiene rincones especialmente bonitos


Pasamos por encima del río Mañihuales en su parte baja donde se muestra enorme. Este río con una longitud de 65 km. mantiene buena población de truchay tiene una buena entrada de salmones King, Silver y Atlántico.





 

La Villa es una sucesión de humildes casas a lo largo de la carretera.



Las consecuencias de los incendios de los colonos se ven por todas partes. Quizás en la foto no se aprecie bien, pero el tamaño y grosos de la mayoría de los troncos caídos es impresionante.



Empezamos a pescar justo en la desembocadura, siempre rodeados de montaña y pradera. Todo verde.





Después de media hora intentándolo a seca sin resultados, cambié a ninfa y enseguida conseguí sacar mi la primera arco iris del viaje. He pescado estas truchas en lago y río en España y os puedo asegurar que no tiene nada que ver con lo que allí encontré. Luchan hasta el final con unos saltos y una fortaleza impresionantes.





Llegada la hora, Maurico nos tenía preparada la hoguera. Que bien sienta una cervecita fresca y una buena barbacoa a la sombra cuando estas a 30 º.






Por la tarde seguimos pescando la zona. En un momento dado llegamos a un sitio de lo más bonito e impresionante de este viaje. Subiendo río arriba entramos en un cañón con dos enormes pozos y al final una enorme cascada que hacia imposible seguir pescando río arriba.


 




De vuelta seguimos pescando bonitas arco iris y alguna marrón, pero después del espectáculo natural que acabábamos de ver, todo parecía poco.












Aquí acabamos la jornada. Volveremos otra vez, pero a su parte alta.